Extraño virus veraniego
Menudo agosto. No sé si en todos lados habrá sido igual, pero aquí en Barcelona: lluvias, granizada, frío, viento... como si la naturaleza nos hubiera dado un capón de aviso. Se han salvado pocos días. (Aunk total para lo que podría haber hecho, como que me da un poco igual). Ya antes de ayer empecé a trabajar, pero aún me queda una semanita de vacaciones en la recámara. Estoy a la expectativa de si este año montaré o no Virtuàlia en el Prat para ver cuándo quemo esos últimos días: si de relax quizás en Menorca o a saco paco estrenando tabla en navidades... ia vurem.
Joe, esta última
semana ha sido criminal. Van ya 4 personas de
mi entorno más cercano que se han separado
de su pareja. Una detrás de otra. Casi
de un dia para otro. Con el primero y el segundo
te sorprendes, pero 4 en una semana! Ya os decía
yo que este verano tiene algo extraño,
y no sólo es el tiempo. Hay algo en el
aire que se puede oler, casi palpar. Con alguno
aún no he tenido oportunidad de hablar,
y con uno de ellos he pasado gran parte de estos
días aquí en mi casa. Las separaciones
siempre son difíciles, y más aún
cuando uno de los dos no quiere dejarlo. Esa sensación
de no poder controlar los acontecimientos, de
impotencia, de ver que tu mundo se desmorona y
no alcanzas a recoger ni uno de los trozos. Me
he dado cuenta de que viendo una separación
puedes saber cuán intenso era el amor que
los unió. Es una experiencia igual de intensa,
pero opuesta. Total, que muy alegre no está
siendo este verano. Ciertamente no. La poca gente
que ha quedado por aqui... y mirad cómo
ha quedado! :P
Qué nos deparará Septiembre?